martes, 25 de mayo de 2010

Capitulo 2º La Cantera

LA CANTERA


La explosión en la cantera pasó todos los controles de seguridad y fue un éxito. Todos los trabajadores dentro de la caseta aguardaron una hora hasta que el polvo ocasionado por la explosión se asentara, mientras, comentaban lo que harían el fin de semana y lo difícil de la situación económica del país tras los masivos expedientes de desempleo, la tasa imparable del IPC y el Euribor. Todos exponían sus opiniones y teorías del funcionamiento del gobierno y como lo resolverían; algunos con la expulsión de los inmigrantes, otros con la expulsión de los mandatarios del país, los más utópicos con la rebaja de los sueldos de los grandes funcionarios y algunos más con teorías conspiratorias, y los que no opinaban suspiraban a un dios que había muerto hace más de 2000 años. Tras esos largos minutos la pequeña brisa que llegaba a la ciudad de Térmica y la humedad hizo que el polvo se asentara con mayor velocidad y en unos 40 minutos se podía ver con claridad el trozo de montaña que habían derribado.
Abrieron la puerta interior y luego la exterior, uno por uno, para que el poco polvo residual no entrara en la caseta y estropeara los aparatos electrónicos o simplemente causara más suciedad. Una vez que salieron todos de la habitación tomaron sus herramientas y volvieron al trabajo. Rodríguez tomo el tractor percutor y comenzó a perforar partes de la montaña, en este caso, salientes que pudieran desprenderse y causar algún daño o victima. Mientras los cascos en los oídos le protegía e impedía escuchar algo, la maquina comenzó a necesitar mas presión hidráulica para perforar la roca, Rodríguez se la dio pues pensó que la piedra por esta zona sería mas dura y quebraría en unos segundos, esta no se inmuto y subió a 2.0 la presión del percutor, la fuerza de la maquina comenzó a notarse y los compañeros de trabajo pararon en sus quehaceres y fueron a ver a Rodríguez. A una distancia prudencial rodearon la maquina y observaron el lugar de incisión en la roca que aun ocupaba el percutor. Viendo los operarios que la maquina comenzaba a levantarse del suelo y el punto de gravedad cambiaba, se pusieron a ambos extremos y señalarle que parara, Rodríguez por el rabillo del ojo vio las advertencias de los compañeros y detuvo la maquina por completo.
- Tranquilo, con un poco de dinamita volveremos a derribarla.
- No es eso, el percutor esta dentro unos 15 centímetros y es desde ese punto donde no pasa.
- Lo has probado desplazándolo.
- Si, mira. He realizado 4 más y no pasa.
- Joder, o esta maquina esta mal o hay algo que no puede ser perforado.
- Esta maquina vino el jueves pasado y tiene presión 4, son de las más potentes y perfectas del mercado.
El jefe de obras silbó a uno de sus trabajadores.
- Llama al ingeniero y que salga de la oficina.
- Voy.
Los compañeros intentaron con un cincel romper algo de roca, como si con eso pudiera hacer algo, otros comentaban que seria diorita o un bunquer de la guerra civil española otros ilusos pensaron que era una veta de diamantes, cosa improbable pues el diamante es duro y no resistente, pues quiebra con facilidad.
Minutos después el ingeniero llegó.
- ¿Qué ocurre?
- La maquina no puede atravesar mas de 15 centímetros la roca
- Pues derribadla con dinamita
- Una segunda demolición? No esta programada.
- Tenemos presupuesto de sobra.
- Pero los permisos?
- Es una explosión menor, adósale 250 gramos y veremos que tontería ocurre aquí.
- De acuerdo. – Levantando la mano pidió a todos que se marcharan -, venga Julio, ya sabes 250 en los 5 puntos que ha realizado el percutor.
- Sin problemas, dame 15 minutos y estará listo.
Durante los 15 minutos que duró los preparativos los operarios sacaron sus bocadillos para desayunar, pues la explosión era menor y estaba demasiado lejos para que les afectara. Como si de un espectáculo de cine se tratara, todos se sentaron a comer excepto el ingeniero, el jefe de obras y el experto en explosivos que quedaron en alerta por si ocurriera algún fracaso. El jefe de obras miró al ingeniero y este asentó con la cabeza momento en el cual dio la orden para que detonaran la carga.
Fue una pequeña explosión que si bien necesitaba documentos y aprobación del ayuntamiento nadie la tramito y en el expediente de ese día se anotaría:

“Necesidad de pequeña detonación por seguridad “

La detonación fue realizada a unos 400 metros del lugar donde se encontraban, y durante unos minutos nadie presto importancia al polvo allá suspendido en el aire hasta que los rayos de luz comenzaron a incidir y rebotar en todas direcciones.
- Activar los aspersores! – Grito el ingeniero
Como una orden que diera un general a sus soldados, todos soltaron los bocadillos y bebidas y se pusieron manos a la obra, pues eso parecía una orden de protocolo de seguridad. Los aspersores y difusores lanzaron agua por toda la estación para asentar mas rápidamente el polvo y a los 3 minutos 23 personas se quedaron estupefactas de lo que se mostraba ante ellos.
- Llama ahora mismo al Director! – Gritó a Julio.
- Esta de vacaciones – contesto mirando perplejo lo encontrado.
Este le devolvió la mirada.
- Llámale ahora mismo y di que es urgente –
- Voy.
- Pedro, que hacemos?. Que es eso?.- Pregunto Armando al ingeniero jefe.
Se acerco, tocó la cara lisa desplazando las yemas de los dedos sobre la superficie.
- Sea lo que sea, un percutor de 4.0 capaz de hundir la cámara acorazada del Banco de España no ha hecho mella en ella. Parece que está dentro de la montaña misma, la esta cubriendo, varias edades geológicas hacen falta para que esto suceda.
- Se dirige a mí, o esta usted hablando solo.
Este seguía tocando su superficie.
- Llamad a la escuela de ingenieros.
El sol en su cenit anunciaba un merecido descanso.

Hora y media mas tarde todo estaba igual, los operarios habían acordonado el perímetro como mejor pudieron, el calor empezaba a ser agobiante, era las 13:15 de una mañana de julio y eso era mucho calor incluso a la sombra. Algunos de estos seguían contemplando la superficie lisa y azabache que mostraba la montaña, esta en vez de absorber la luz del sol, la reflejaba como un espejo lo cual hacia algo difícil verla, todos llevaban gafas de sol y algún improvisado gafas de soldar metal.
Las especulaciones sobre aquello ya rondaba lo inaudito, pues algunos pensaban que era parte de una nave extraterrestre, otros que habían descubierto una parte lisa de magma petrificado, pero eso era difícil pues la naturaleza podría ser caprichosa con las formas que realiza pero era aproximadamente 23 metros cuadrados de lisa pared azabache.

Unas bocinas anunciaron la llegada de nuevos espectadores. El guardia de seguridad se acerco y alguien le mostró su identificación, este asintió y acto seguido levantó la barrera para que pasara. El coche era un utilitario de gama media, por tanto dictamino Pedro, no era el director. A continuación se bajaron 2 señores bien vestidos y enseñándoles la identenficación saludaron al ingeniero y a Pedro, el jefe de obras, este último les indico la dirección del descubrimiento. Segundos después saludaron a Rodríguez el descubridor del hallazgo

- Buenos días señores.
Todos saludaron de igual manera.
- Así que esto es lo que ha descubierto el señor Rodríguez.
- Si, si, titubeo este al no esperar pronunciar su nombre.
A seis metros se encontraban, justo al borde del perímetro de seguridad.
- Veamos, comento, mientras flanqueaba la línea y se acercaba a ver el hallazgo. Tocó la fina superficie una docena de veces aun sin mostrar su rostro ninguna expresión. Luego de un rato se retiro unos metros para ver la altura. Sacó un objeto ocular y se acerco de nuevo a la superficie, allí observó con aquel microscopio de bolsillo unos metros de la misma y unos minutos después se quito el anillo y rasgo la superficie, una sola vez.
- Señor, alguna pista?-. Pregunto Pedro.
- No ha rallado la pared.
- Como puede ser eso?
Este miró con el microscopio de bolsillo el diamante en si. Con una torva sonrisa comentó.
- Mi mujer me matara si se entera.
- Como dice señor?
- “Eso”, ha rallado el diamante.
- Más duro que el diamante, imposible. – Dictaminó el ingeniero
- Sea lo que sea es una sustancia más densa que el diamante y de menor compresibilidad. Para obtener un material así han tenido que comprimir moléculas de fullereno C60, a una presión de 20(1) Gpa y a una temperatura de 2200 grados celsius. No estoy seguro pero para poder llegar a esto de forma artificial debería de formarse nanocilindros de 5-20nm de diámetro y más largos que 1 µm.
- Tengo un indentado tipo Vickers podríamos intentarlo.
- Tráelo ahora mismo.
Mientras seguía observando la lisa pared, el calor casi sofocante de las 14:00 de esta latitud parecía no importar a nadie, pues tal era la expectación que mostraba el director de la escuela de ingeniero que nadie osó molestar ni tan siquiera con un comentario.
- Aquí lo tiene, señor.
Este lo tomó y lo puso tocando la superficie lisa de “eso”, segundos después el indentador sonó. El director vio el resultado en el display.
- Intentos de medir la micro dureza han fallado, increíble, una punta de diamante de un indentador tipo Vickers no ha logrado hacer una indentación en la superficie del nuevo material. El material a su vez ha logrado rayar la superficie del diamante.
- Que medida de dureza tiene en Rockwell o Vickers?
El Director del Instituto de Ingeniero les miró a todos sin mirar a ninguno.
- La dureza Brinell se mide con una esfera de acero o tungsteno para materiales duros. El nuevo material es mas duro que el tungsteno por lo tanto no se puede medir con esa técnica. Tampoco en la escala Vickers que usa un indentador de diamante ya que el nuevo material es mas duro que este. Lo que he medido es la relación presión/volumen del material mediante el método de difracción de rayos X incorporado a este.
- Ósea, que no sabe de que está hecho?
- No. Tras unos segundos salió de su éxtasis. Quiero que dinamiten esto, quiero que dinamiten todo lo que puedan sin correr riegos. Con las mismas salió del perímetro y tomo el teléfono móvil. Venga conmigo Ingeniero jefe, le dijo mientras sonaba el móvil.
- Y los permisos?
Segundos después alguien descolgó en el otro lado de la llamada.
- Si, buenas tardes, soy Diego de Blas, póngame con el secretario de Medioambiente. Como que no está? Pues con la Ministra. Dígale que tenemos un Explorer, ahora mismo!

Según calculó Daniel, otro de los trabajadores de la cantera, no pasarían más de 45 minutos desde que se realizara la llamada hasta que llegaran aquellos coches negros y elegantes. Esta vez no fue solo uno y el chofer, es este caso bajaron 6 señores muy serios, si conducía alguien los coches nunca lo sabrían, al menos de momento pues las tintadas lunas de los vehículos hacían imposible su apreciación. Sorbió un poco mas de agua y continuo comiendo mientras aquellos señores conversaban con el Director de la escuela de ingenieros. Daniel tragó de nuevo antes de que le preguntara.

- Sabes si el Director de la cantera sabe algo?
- No lo han localizado, se ha ido de vacaciones en el mejor momento.
- Tu qué crees que será esa pared?.
- Lo que creo es que estamos durando demasiado en este sitio, y si nos necesitan es porque tendremos que seguir quitando piedras y más piedras, lo mejor serán las horas extras que nos pagarán.
- Pues espero que no cierren la cantera, estoy sin un duro, la hipoteca me esta ahogando y a duras penas salimos con lo que gana mi mujer.
- Y tu hijo? Como lleva las vacaciones
- 6 años y esta hecho un roble. Estos meses lo tiene mi suegra, así nos da un respiro a la madre y a mi. Como nos corten lo voy a pasar mal.
- Cuanto tiempo de desempleo te quedaría.
- Pues 6 meses, llevo dos años trabajando aquí pero con eso no tengo para nada. El desempleo sería una ayuda pero no cubre la hipoteca.
Suspiró.
- He escuchado que podría ser petróleo solidificado. Si fuera así, no tendríamos problemas de trabajo.
- Nos daría para años, siempre y cuando hubiera en el interior, si no, de poco nos sirve…
- Oye, te has fijado en aquellos tipos? Quienes serán? Están poniendo mucho hincapié en el personal. Además no han dejado que salga nadie de las instalaciones, no te parece esto muy raro?
- A las 20:00 horas salgo yo de aquí, si me lo impide significará que algo aquí no funciona, pues algo quieren que callemos, y si callamos algo es porque algo están ocultando.
Tragó el último trozo de comida.
- Que te parece que es eso?
Sergio miró aquella pared lisa y azabache.
- Ni idea, pero no me está gustando nada de nada.
- Déjame tu móvil.
- Mi móvil?
- Si, tu móvil, tiene conexión a Internet no?
- Si, pero me cuenta una pasta.
- Pero si te ahogan las deudas, que haces con el. Déjamelo un segundo, yo te lo pago.
- Si claro, me lo vas a pagar, y una porra.
Con remilgo y refunfuñando sacó el móvil del bolsillo y se lo entrego.
- Veamos, pulsamos el icono y comenzamos a navegar. Introduzco la dirección y veamos que nos muestra.
- Que, que buscas? – Se interesó este acercando la cabeza al móvil.
- Busco en GoogleEarth para que me muestre una fotografía de la cantera….- de inmediato se calló -.
- Y que aparece?
- Nada, tiene un cuadrado negro. Esta ocultado.
- Será una mancha? – Preguntó Daniel con torva sonrisa.
- No seas burro, una macha en Internet? Lo han ocultado, como esta oculto, La Casa Blanca, la casas reales de todo el mundo, bases militares, y todo lo que no quieren que veamos.
Apagó la conexión a Internet y le entregó el móvil.
- Y ahora que?
- Sabes que creo, que a las 20:00 no saldremos ninguno de aquí. Y sabes mas aun, en breve nadie podrá hacer una llamada telefónica a casa, a si que ve llamando a la tuya y luego llamaré a unos amigos, pues nos cortaran el acceso al exterior.
- Eso crees, venga dame el móvil, voy a llamar ahora mismo.
Mientras su compañero llamaba al móvil, Sergio se levantó, el sol le molestaba en la cara, así que puso su mano derecha sobre la frente para ver mejor todo el complejo. Algunos de aquellos misteriosos señores seguían hablando y señalaban la estructura con asiduidad, él disimuladamente dio una vuelta al perímetro, como si estuviera tomando un cigarro, pero no más de unos 60 metros calculó. Volvió a levantar la vista, esta vez, por encima del hallazgo por mera curiosidad, y sin mostrar asombro comprobó que había alguien sobre la roca, bajo la cabeza y tomo una pequeñas piedra y las lanzo disimuladamente en otra dirección, una vez lanzada observó la trayectoria del objeto a fin de ver otra parte de la cantera, y con acierto observo que habían, al menos, otras 3 personas en la cima de la cantera a una distancia entre ellos de 300 metros.
Volvió sobre sus pasos y se sentó junto al compañero.
- Has llamado ya a tu mujer?
- Si, lo he hecho. Le dije que tardaría en llegar, tenemos mucho trabajo y que las prospecciones aun no habían acabado.
- Que te ha contestado?
- Que me vaya con mi madre.
Sergio sonrió
- No te rías, de veras que a veces me gustaría estar con mi madre antes de escuchar a mi mujer hablar de tonterías.
- Ha pasado algo más?
- Desde que te marchaste hace 5 minutos? No, nada en particular. Aquellos señores siguen frente a la pared, los compañeros de maquinaria están jugando a las cartas dentro de la caseta y los demás, o están echándose una siesta, o como tu y yo conversando.
- Y tu, que tal, has visto algo raro, algún marciano?
- He visto tres.
- Venga ya, dijo con tono discrepante.
- Fíjate, hay 3 individuos en las canteras norte, sur y oeste respectivamente.
- Pues serán los señores de negro, pues de los 6 que llegaron han desaparecido 3.
- Creo que si, pues no nos han dejado salir a mas de 25 metros de donde estamos.
- Y quien crees tu que son.
- Daniel, no me gusta nada lo que esta pasando.
- Has llamado ya a tu madre, por si llegaras tarde?
- No, no he llamado. Déjame el móvil, le diré que llegaré de madrugada así no se preocupará y dormirá antes.
Este tomó el móvil que le entrego Daniel.
- No da llamada -. Comentó
- Joder, tiene 2 meses y se me ha vuelto a romper.
- No maldigas, el móvil no funciona porque habrán activado algún inhibidor de frecuencia.
Daniel miró a su alrededor y luego volvió a mirar donde antes observó a los extraños individuos de las cantera.
- Se han marchado, ya no están.
- Quienes?
- Los que dije antes, los señores que estaban en la cima de las canteras.
Sergio miró y no encontró nada.
- Joder, estos tipos han puesto inhibidores en la parte mas alta, para que no tengamos cobertura. Voy a entrar y llamar con la línea fija.
- Te acompaño.
Ambos entraron, los compañeros que jugaban a las cartas no prestaron atención a su llegada, Sergio tomo el teléfono y se sorprendió que tuviera línea, luego marcó y segundos después se puso su madre. Este le avisó que llegaría tarde a cenar hoy, que no le esperara levantada hasta altas hora de la madrugada.
- Que tal la conspiración? – Se mofó Daniel.
- Que raro, pensé que…..
- Venga quedémonos aquí. Tenemos aire acondicionado.
Daniel se sentó en el sofá y tomo un sorbo de agua del botijo. Daniel hizo acopio de este. Fuera los señores seguían conversando sobre el material de la pared. Varias veces lo tocaron, le pasaron los patrones de dureza y discrepaban sobre el hallazgo y la geología de la zona.


- Oye, no será radiactivo.
- No, para nada. El contador Geiger no ha detectado ni un solo curio. Aparentemente es inocuo.
- Tenéis un contador Geiger? – Pregunto el jefe del equipo de señores
- Si, Armando, hace unos años encontramos algún artefacto de la guerra civil y el Director de la mina pidió un contador Geiger por si hubiera algún residuo o hubieran lanzado pequeñas pruebas con radiación, ya sabes, en la Segunda Guerra Mundial, el Dictador era muy amigo de Hitler y se especulaba que algunas pruebas se realizaban en España. Y al Director no le gustaría estar viviendo sobre radiación.
- Que falta para que lleguen los compañeros.
- Me llamaron hace una hora, salían del Ministerio directo a Barajas.
- A que hora tenia prevista la salida, pues tengo ganas ya de dinamitar todos esto. No me ha gustado que la ministra me paralizara la explosión antes de colgar el teléfono.
- Un avión militar les traía directamente aquí -. Le contestó haciendo caso omiso a su comentario..
- Comprendo.
- Quienes llegarán y quienes están al tanto? Pregunto a Armando pues los otros dos acompañantes no abrieron la boca y los otros 3 que habían desaparecido ni oso preguntarle su situación
- El instituto de investigaciones científicas, el alto mando y la vicepresidencia.
Quedó pálido.
- El alto mando? Esto es algo demasiado serio. Qué vamos a explicarles a los muchachos.
- Los muchachos y todo el personal deberán salir de las instalaciones en 15 minutos, antes de que lleguen y comiencen a hacer preguntas, esto no puede salir a los medios de comunicación.
- Que cree usted que es?
- Le puedo asegurar que es manufacturado, pero quien lo hizo? No lo se. El ejército viene de camino del aeródromo de la ciudad.
- Podría ser un bunker de la guerra civil o de la 2 guerra mundial? -. Preguntó el Director del Instituto de Ingenieros.
- No, Diego. Los planos que tenemos de la cantera no muestra ninguna construcción, además son tonterías pues esta formando un todo con la roca viva. Lo que sea estaba antes de la creación de esta montaña. La edad de la Tierra es de 4.600 millones de años, o sea, 4.600 edades geológicas, y si no me equivoco la península ibérica formaba ya parte de Pangea hace 200 millones de años que fue cuando comenzó a dividirse y formarse los actuales continentes. Luego, 100 millones de años después y en aquella época Europa era un cúmulo de archipiélagos, incluida la península ibérica y esta se parece ahora a la actual hace 6 millones de años cuando comunicaba Europa con África. Así que puede que esta montaña tenga una edad comprendida entre los 6 y los 600 millones de años y comprendiendo que los humanos el actual homo- sapiens aparecimos hace 30.000 años.
- No es humano? Y quien puedo hacer esto Armando.
- Es usted creyente?
- No .- Dudó Diego, no por su respuesta sino por la pregunta
- Pues yo tampoco, así que a Dios lo descartamos.
- Entonces qué o quien?
- El avión debe estar a punto de entrar en Térmica, tenemos que despejar este lugar, no quiero que nadie vea al ejercito y menos aún a la Ministra.
- De verás que vendrá la Ministra?
- No lo sé, pero por si acaso no quiero que nadie haga preguntas. Tampoco le aseguro que usted siga aquí cuando lleguen ellos.
- Cree usted que prescindirán de mis servicios? De este descubrimiento quiero formar parte. Es la primera vez que encontramos en España un caso Explorer y quiero estar aquí.
- No se lo podemos asegurar, en el ejercito somos muy estrictos.
- Pertenece usted al ejercito? No es del Ministerio del Interior?.
- Si, soy del Ministerio del Interior pero se muy bien como actúan cuando el ejercito encuentra cosas como esta.
- Cosas como esta, ¿ hay más?
- Como esta – dijo señalando la superficie -, de estas proporciones, no que yo sepa. Pero hay más casos Explorer en este país, pero se deriva a objetos no mas grande que una botella de agua, y está todo cerrado y nadie conoce nada de ello.
- Haga lo posible, soy una de las personas mas influyentes en geologia de este país.
- Quizás tenga suerte pues conoce a la Ministra, si es asi, no creo que el ejercito dude de una orden directa.
- Bien, es hora ya de que se marchen sus compañeros. Dígale al jefe de obras que tiene la semana libre.
- Y si pregunta? Pues el Director de la Cantera está de vacaciones y es él la persona que da la orden.
- Dígale que nosotros nos hacemos responsables y cargo de esto.
- De acuerdo, Armando, ven!
Este se giró.
- Voy, un momento.
A los segundos llegó.
- La mina estará cerrada al menos una semana, trasmíteselo a los compañeros.
- Y quien se encargará de todo esto? Los sueldos, y todo lo demás…
Roberto intervino.
- Nosotros nos hacemos cargo, así que di a tus obreros que recojan las cosas que se marchan todos. Tenéis 10 minutos a partir de ahora.
- Pero sin más? Y el Director de la cantera. Sabe algo?
- Ya nos hemos puesto en contacto con él
- Pero si esta de vacaciones, los móviles los tengo en la oficina, como se ha puesto en contacto con el? -Discrepó
Roberto le espetó.
- Haga lo que se le ordena.
- Pero bueno quien te crees tu que eres, en mis obreros mando yo, y sin una orden del director no muevo a nadie, que les cuento yo a ellos, son mas de veinte que comen todos los días.
Diego intervino dándole unas palmadas en los hombros y con tono afable.
- Nos hacemos responsables, además el Ingeniero de la cantera está de acuerdo.
Armando miró a Pedro para tener su seguridad.
- Si, Armando, nos hacemos cargo de esto. En cuanto a los móviles, tu tienes los de empresa, el móvil personal lo tenemos nosotros, es más, tu crees que el Gobierno no encontraría a una persona si se lo propusiese?
- Si, si, de acuerdo. Pero no quiero problemas, además quiero una orden de esas que emite el Gobierno para estos casos…
Se marchó más tranquilo, hablando al aire sabiendo que nunca llegaría ese documento. Momentos después entró en la caseta.
- Señores, vamos a recoger. Nos dan una semana de vacaciones con todos los gastos pagados.
- Donde nos dan las vacaciones? – Preguntó incrédulo.
- Pues a tu casa, donde te la van a dar.
- Venga currantes, estos señores quieren que nos larguemos de aquí en unos minutos, así que a correr.
- Jefe, seguro que no hay problemas?
- Y yo que se, a mi me dan ordenes y yo obedezco.
- No será por el tema de la maldita piedra negra?- Pregunto Sergio.
- Ni lo se ni me interesa, mientras me paguen a final de mes.
Daniel buscó a Sergio buscando su complicidad, pero este no estaba. A los pocos minutos estaban todos fuera de la caseta.
- Venga a casa todo el mundo!
El grito sacó de sus comentarios a Diego, Pedro, Roberto y su compañero de negro, que desde que llegaron no abrió la boca, de los otros tres individuos que llegaron junto con estos no se volvieron a ver. Daniel buscó a Sergio entre los compañeros para buscar alguna respuesta, pero nada, no estaba.
- Estáis todos?
Todos asintieron. Armando miró el cuadrante de asistencia.
- Veamos, pero mira que sois inútiles! Solo habéis firmado 9 y cuento 22, es que ni eso sabéis hacer? Cuando se llega al trabajo hay que firmar, joder. En caso de derrumbe como sabemos si estabais todos o no?
- Algún problema? Pregunto Diego.
- No nada, nada. Todo en orden ya nos vamos.
- De acuerdo, estos señores os acompañarán a la salida.
Los señores a los que se refería eran los 3 que durante aproximadamente una hora desaparecieron por las cumbres de la cantera. Estos sin decir palabra los acompañó a todos y cerraron la cantera. Allí aguardaron sin comentar nada entre ellos.
- No son muy dados a hablar?.- Pregunto Diego.
- Son como robots, se les ordena y cumplen. Así funciona esto, no hay preguntas, no tienen curiosidad, no se pierde el tiempo con explicaciones.
- Así es como trabaja el ejercito, sin preguntas no hay la necesidad de pensar.
- Así trabajamos.
Dirigieron la mirada de nuevo al hallazgo.
- Que será esto, Roberto.
- Espero que lo compruebes tu conmigo, si no hay una orden y nuestros servicios no sean requeridos, pues….
El móvil sonó con un tono peculiar.
- Están al llegar, Jaime ya sabéis que hacer díselo a tus compañeros.
- Si señor.
Este a su orden se dirigió a los compañeros que en la puerta esperaban, cuando llegó dio varias ordenes y abrieron la puerta, en el esfuerzo de uno de ellos Diego creyó ver un reflejo a la altura de la cintura con los últimos rayos de luz de uno de ellos, pensó por unos instantes que sería una arma, pero rogó que no lo fuera, pues algo bastante serio tendrían entre manos.
Nada más abrir los portones que delimitaba la cantera con el exterior, observó Diego como entraron primero dos coches muy similares a los anteriores, por lo que dedujo que eran del Gobierno, a continuación entro un trailer de enormes dimensiones, cosa que dudó pues el pensó que llegarían esos enormes automóviles del ejercito, todo de verde y un montón de soldados armados hasta los dientes. Los dos primeros utilitarios aparcaron a ambos lados de la carretera dando margen suficiente para que aquel mastodonte pudiera entrar. Lo señores de negro dirigieron la comitiva, e indicaron donde debía aparcar el enorme vehiculo, que curiosamente fue frente al descubrimiento, solo a unos metros del mismo. Una vez entrara el mastodonte mecánico, un utilitario igual que los primeros entró tras este cerrando la comitiva. Tras esto se cerraron las puertas.
Más rápidamente que los anteriores señores, salieron de aquellos coches sabiendo muy bien lo que hacer, parecía una obra ya ensayada, pues ese orden que mostraban y aquella profesionalidad no era propio de principiantes. La zona la acordonaron, todos los vehículos se quedaron vacíos excepto el último utilitario, de allí nadie salió. Del trailer, el conductor bajo las escaleras de la cabina y segundos después accionó el mecanismo del remolque. Sonaron muchos engranajes y ruido de turbinas junto con la de compresores de los cuales salía mucho vapor de agua, o al menos fue lo que conjeturó Diego. Los focos que instalaron en el perímetro iluminaban como dos soles el complejo en dirección al hallazgo, todos en aquel teatro tenían su función. El sistema que llevaba incorporado el remolque dejo ver parte de un complejo laboratorio nada mas la parte superior y derecha termino de desplazarse, dentro pudo comprobar Diego, habían cuatro señores vestidos de blanco como cual doctores. Un grito sacó de sus cavilaciones.
- Vamos a dinamitarla con implosivos!
El personal abrió ciertas cajas que llevaban el sello del ejército de allí sacaron los largos explosivos que adosaron a diferentes partes de la cara de la montaña unos 50 metros cuadrados más. Este tipo de explosivos se caracterizaban pues las explosiones eran reducidas pero lo suficiente para hacer caer y ver mas aun el hallazgo.
- Creo que será suficiente hasta que llegue el Scanner y realice un barrido de imagen de toda la zona Este de la montaña. A ver que diablos es esto y no me fastidia las vacaciones.
- Señor, 25 minutos y estaremos listo.
- Seguro que no dañara el laboratorio móvil?
- No, esta retirado 10 metros y el tipo de explosión desprenderá impactos a no mas de 3. Sólo vamos a profundizar 15 centimetros.
- Como esto mida más de 50 metros te aseguro que me quedo sin vacaciones -. Comentó
- Señor?
- Nada, nada. La Señora Ministra está al corriente de todo?.
- Si, Señor. Está dentro de la oficina, acaba de salir del coche y está aguardando dentro.
- Aguardando el qué?
- Este tipo de Explorer por lo que se ve, le fascinan y quiere estar viviendo estos momentos siempre que puede. Menos mal que solo ocurre dos o menos veces al año.
- Qué cree usted que será señor?
- Lo que sea, lo descubriremos en unos minutos. Así que procedan.
- Si, señor.
Mientras, desde la posición que mantenía Sergio, una posición privilegiada pues podía ver todo lo que estaba sucediendo en el recito, observo los movimientos que a diestro y siniestro se realizaba. Varios señores que hacían guardia no se percataron de su estancia aunque pasaran a unas decenas de metros de éste. Estaba estupefacto por el montaje tan grande que se había creado en apenas una hora. Creo que de alguna manera se maldijo de su hacer, pues si lo descubrían podría tener serios problemas, pero esa curiosidad de saber qué era aquello lo mantenía inmóvil a la espera. Se acordó que el teléfono lo tenia encendido y lo puso en silencio vaya ser que sonara en el momento mas interesante o por propia seguridad, aunque los inhibidores estuvieran funcionando no quería ser un desaparecido mas de los miles que ocurrían al año sin explicación alguna. Una pequeña explosión sacó de sus cavilaciones a Sergio.

- Cuanto polvo -. Dijo mientras tosían el y algunos de sus compañeros.
- ¡Activen los aspersores!- Vociferó Roberto, segundos después se traslado a la caseta.
Abrió las puertas que delimitaban con el exterior, y le comentó a la Ministra de que en unos minutos veríamos las fase 1 realizada. Le aconsejó que se pusiera una mascarilla para que no le molestara el polvo en los ojos y en la respiración. Esta agradeció el consejo con un comentario.
- Gracias, ahora vamos para allá.
- Señora Ministra, - le interrumpió - si la fase 1 no muestra lo que queremos?
- Pasaremos a la fase 2.
- Si dinamitamos toda la montaña, lo escuchara toda la ciudad y los servicios de urgencia y luego saltaría a los medios de comunicación.
- De los servicios de urgencia, medios y su difusión me ocupo yo.
- Pero la gente preguntará, esta ciudad tiene 500.000 habitantes y este pueblo unos 20.000. habrá filtraciones.
- Si, las habrá, pero trataremos de encubrirlas.
- Comprendo.
- Lo que prima es saber que demonios es esto. Si es potencialmente peligroso, y saber porque está en territorio español sin ser fabricado por nosotros.
- Si no fuera manufactura humana.
La ministra sonrío con una mueca.
- Entonces tendríamos muchos y grandes problemas.
- La Iglesia y sus religiones?
- Si esto saltara a los medios, tendríamos problemas no solo religiosos, sino económicos. Y la situación mundial no vería luz al final del tunel…
- Venga, veamos que tenemos delante de nuestros ojos.
- Si.
Este como un caballero abrió la puerta para que pasara ella, la ministra no puso objeción así que sus guardaespaldas salieron uno antes y otro después en dirección al hallazgo.
- Vaya, olvidé la mascarilla.

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